Mala suerte con las mujeres

Él tenía tanta mala suerte con las mujeres que una vez lo llamó una y le dijo:

– Vení a mi casa que no hay nadie

Cuando fue, no había nadie.

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Drácula y el paredón

Los vampiros estaban hambrientos, y de pronto ven que su amo el conde Drácula llega con sangre que le cae de la boca.

– ¿Amo, en donde has conseguido esa deliciosa sangre?

– ¿Vieron el paredón de acá enfrente?

– Sí

– Bueno, yo no lo vi

Propuesta indecente

Un tipo le dice a una mujer

– ¿Quiere hacerlo conmigo?
– De ninguna manera
– Vamos a hacer una cosa, yo voy a tirar mil pesos al suelo y cuando usted se agache para agarrarlos, yo voy a…

La mujer muy indignada y a la vez tentada, le indica que la espere un momento, y llama por teléfono a una amiga, a la que le cuenta todo, y ésta le dice:

– Hacé una cosa, decile que sí, y cuando tira el dinero, te agachas, lo agarrás y te vas corriendo antes de que pueda hacer algo.
A la hora y media la mujer llama nuevamente a su amiga.

– ¿Por qué tardaste tanto?
– No sabés lo que pasó, el tipo tenía los mil pesos en monedas de a uno, y mientras me agachaba para agarrarlas, él mientras me…

El ladrón y el policía

Había un pueblo tan chico, en donde sólo había un policía y un ladrón. Entonces cuando había un robo, todos sabían quiénes podían ser.

Los ladrones y el yogurt

Cuatro ladrones entran a robar en un banco, cuando llegan a la bóveda, la abren y encuentran varias botellas de yogurt.

Los ladrones muy enojados abren algunas de las botellas y se las toman, y luego se dirigen al guardia preguntándole:

– ¿Dónde está el dinero del banco?

– ¿Dinero? Éste es un banco de semen.

La caja de petardos

Un tipo va al médico:

– Doctor, tengo un problema

– ¿Qué problema? Cuénteme caballero

– No me responde el… amigo. Ya estuve con varias mujeres, pero nada. Lo he tocado, lo he cacheteado, y nada, no hay caso

– Pero usted aun se ve joven, ¿cuántos años tiene?

– 40

– ¡Qué extraño!  Bueno, de cualquier manera déjeme contarle algo: los polvos son como una caja de petardos. Uno tira un petardo y otro y otro hasta que un día se queda la caja vacía de petardos

– Pero yo no me habré echado tantos petardos, por ahí unos mil en toda mi vida

– ¿Y los que le reventaron en la mano?

El anciano de 90 años

Un anciano de 90 va al médico y le dice al doctor:

– Doctor, yo me siento muy bien

– ¿Disculpe, cuántos años me dijo que tiene?

– 90

– Ajá

– Sí, tengo 90 años y estoy saliendo con una muchacha de 25 y vamos a tener un hijo

– Bien bien bien. Bueno, déjeme que le cuente una historia. Resulta que había una vez un cazador que todos los días se levantaba temprano para ir a cazar osos al bosque. Una vez salió apurado y en lugar de agarrar la escopeta agarró el paraguas. Cuando llegó al bosque un oso muy grande se le acercó y el cazador le apuntó con su paraguas, disparó y mató al oso…

– Pero eso no es posible, con un paraguas no pudo haberle disparado al oso. Alguien más debió haber disparado contra el oso.

– Bueno, a ese punto quería llegar

De madera y de metal

Un tipo pierde sus bolas en un accidente y como no había donante le implantan una bola de madera y una de metal. Después de unos años va al médico para chequear que todo anda bien:

– La verdad doctor que con estas bolas no he tenido problema alguno

– ¿Y sexualmente cómo sigue su vida?

– ¡Excelente! Con mi mujer tuvimos dos hijos

– ¿Y cómo andan ellos?

– Muy bien. Pinocho comenzó jardín de infantes y Robocop pasó a segundo grado

Mariquita

– Mamá, mamá, en la escuela me dicen mariquita

– ¿Y les pegás?

– Claro, les pego con el bolso y los araño

Farmacia brasileña

Un argentino viaja a Río de Janeiro de vacaciones. Antes de volverse va a una farmacia, entra y se dirige al vendedor:

– Señor, necesito una aspirina

El vendedor brasileño se da vuelta y agarra una aspirina del tamaño de un plato y la sube arriba de la mesa

– Disculpe, ¿esto es un aspirina?

– En Brasil tudo mais grande, aspirinas mais grandes

– Bueno. También necesito un jarabe para la tos

El vendedor se agacha y saca desde abajo un frasco del tamaño de una gaseosa de 5 litros

– Pero…

– Señor, eu insisto, en Brasil tudo mais grande. Jarabe para la tos también mais grande. ¿Algo mais?

– No, gracias. El supositorio mejor me lo compro en Buenos Aires